Crónica de una jornada con calado histórico: El legado de Llorenç Vives y la vigencia de Juan Manuel Bellón

Por Joan R. Galiana

Hay días en los que el ajedrez deja de ser un cálculo de variantes para convertirse en pura memoria viva.

El pasado 30 de marzo, tuve el privilegio de compartir una jornada inolvidable junto a Francesc Poyato y el mítico Gran Maestro Juan Manuel Bellón. Nuestro destino: visitar a una figura cuya labor silenciosa ha sido el oxígeno de nuestro deporte en las Islas Baleares durante décadas: Llorenç Vives.

Llorenç Vives: El guardián de nuestra historia

Hablar de Llorenç Vives es hablar del patrimonio del ajedrez balear. Fundador del Círculo de Ajedrez de Inca en 1975, su currículum institucional es de una relevancia de primer nivel: Delegado por Mallorca, Vicepresidente de la FBE y Presidente de la Federación Balear entre 1985 y 1989. Pero más allá de los cargos, Llorenç ha sido un gran documentalista y, en su faceta federativa, un incansable dinamizador.

Al cruzar el umbral de su casa en Can Picafort, uno comprende que está en un templo dedicado a las 64 casillas. Durante más de 50 años, Vives ha recopilado información, objetos y documentos que hoy esperan, con justicia, que las instituciones den el paso para crear un centro de interpretación a la altura de su legado.

Nacido en 1944, el "veneno" del ajedrez le entró viendo jugar a su padre y a su tío. Aunque su labor organizativa a menudo eclipsa su talento ante el tablero, no debemos olvidar que fue Campeón de Mallorca y de Baleares en 1974, y que en 1966 fue capaz de conseguir unas tablas al mismísimo Arturito Pomar en unas simultáneas.

Un tesoro entre sellos y libros

La visita a su despacho es un viaje en el tiempo. Allí descansa su impresionante colección de filatelia ajedrecística, con joyas que rememoran el Match del Siglo entre Spassky y Fischer (1972). Como dato asombroso, en 1980 su colección de sellos solo era superada a nivel mundial por la del gran Anatoly Karpov.

Pero las sorpresas no acaban ahí. Entre recortes de periódicos, planillas meticulosamente catalogadas y una biblioteca en el sótano que incluye colecciones completas de Jaque, Ajedrez Español e Informators, la casa de Llorenç es un tesoro que no podemos permitirnos perder.

Como bien señala él mismo mientras compartimos un café y un dulce —ese pequeño "pecado" que se permite nuestro anfitrión—, es vital que las administraciones no repitan errores del pasado y protejan este trozo de nuestra historia.

Juan Manuel Bellón: La leyenda del luchador nato

Acompañar a Llorenç fue un honor, pero hacerlo al lado de Juan Manuel Bellón GM fue una clase magistral de vida. Bellón es, sencillamente, una leyenda viva. Aunque la vida le ha llevado a tierras nórdicas junto a su esposa, la mítica Pia Cramling, y su hija Anna, los aficionados de las islas lo recordamos con ese aprecio especial que se le tiene a los jugadores indomables.

Nacido en Valencia en 1950, pero mallorquín de adopción desde 1955, Bellón es el GM español más veterano en activo. Su palmarés es vertiginoso: cinco veces Campeón de España Absoluto y una hegemonía absoluta en Baleares durante finales de los 60 y principios de los 70.

Una partida sin tregua

Bellón representa un estilo de ajedrez que hoy añoramos: el de la lucha sin cuartel, el de no temer a ningún rival por muy superior que parezca sobre el papel. Sus "celadas diabólicas" son parte de la mitología local.

"Yo mismo puedo dar fe de ello: las sufrí en mis propias carnes, cuando paladeas el triunfo y él persevera para encontrar un resquicio en tu regodeo y asestarte ese golpe venenoso y doloroso como colofón a una energía desplegada en la sombra de sus pensamientos. Sus victorias no valen 1 punto: siempre tienen un valor añadido."

Es fascinante recordar sus inicios como muralista en los históricos Torneos Ciudad de Palma en el Hotel Jaime I. Allí, mientras anotaba las jugadas de los gigantes, ya demostraba que lo suyo no era mirar, sino participar. En aquellas sesiones de simultáneas logró derrotar a Larsen y Spassky, y firmar tablas con el "Mago de Riga", Mikhail Tal. Posteriormente, se sentó en la silla de los mayores luchando con las leyendas del ajedrez de tú a tú.

Presente y futuro

Hoy, Bellón sigue vinculado a la élite como entrenador de la Selección Femenina Sueca y colaborando con el fenómeno mediático de su hija Anna en redes sociales. Aunque lleva tiempo sin competir asiduamente en la península, siempre es un regalo verlo aparecer tanto para jugar algún Open en las islas, como de visita esporádica para ver a la familia y a amigos.

Mención aparte merece su generosidad al impartir alguna clase magistral a jóvenes promesas del ajedrez balear, como es el caso de Nacho Poyato, asegurando que el relevo generacional beba directamente de la fuente del maestro.

"El ajedrez balear le debe mucho a los tres hermanos Bellón —Juan Manuel, Fernando y el añorado José Maria—, quienes imprimieron un carácter especial a nuestro juego."

Un cierre entre amigos y tradición

Nos despedimos de Llorenç con la firme promesa de mantener el contacto y seguir velando por su legado.

Para terminar la jornada, Francesc, Juan Manuel y un servidor nos dirigimos a otro referente imprescindible de Mallorca, aunque en este caso culinario: el emblemático Restaurante Es Cruce de Vilafranca.

Entre aromas de nuestra tierra y anécdotas que se entrelazaban con cada plato, dimos los últimos toques a esta bonita historia que hoy comparto con vosotros.