Aquellos maravillosos años…

Afortunadamente en las islas tenemos momentos memorables para recordar en la Historia del Ajedrez (con mayúsculas). Me viene a la memoria el nacimiento de la leyenda de Arturito, o la irrupción meteórica de Juan Manuel Bellón con su estilo de juego en la arena nacional e internacional, los campeonatos de España de Mónica Calzetta, el Campeonato del Mundo SUB 18 en Oropesa del Mar de Paco Vallejo, la celebración de las Olimpiadas de Calvia 2004, los torneos de primerísimo nivel como el Interzonal 1970, el de la GMA en 1989 o el de Gran Prix 2017, las simultáneas de Kasparov y Carlsen, cuantas vivencias que hemos podido disfrutar, pero seguramente la época que quedará grabada en la retina de los aficionados de las Baleares será el periodo comprendido entre los años 65 y 72 con los míticos Torneos Internacionales de Palma de Mallorca celebrados en el Hotel Jaime I de la mano de Joan Casals (Es Mercadal, Menorca 1921).

Sorpresas de la vida

Cualquier momento es bueno para recordar, y si además podemos tener una buena charla con personas que vivieron de primera mano alguno de estos momentos pues no vamos a desaprovecharlo. Por circunstancias de la vida he tenido la suerte de conocer a Jesús Sans (Fornells, Menorca), que vino a Mallorca de la mano de Casals, este joven con el paso de los años se convertiría en su persona de confianza  en el Hotel Jaime I, hemos podido hablar de aquellos preciosos momentos y recordar anécdotas y detalles que no salen en los libros de ajedrez pero que nos enseñan el cariz humano de los practicantes de este juego de reyes.

Jesús Sans entró a trabajar muy joven en el mítico hotel y en la época que nos ocupa tendría unos 20 años, un poco más joven que el muralista Juan Manuel Bellón que curiosamente en sus 2 últimas ediciones jugó con las estrellas del momento. El nivel de los Torneos Internacionales de Palma de Mallorca fue aumentando con el paso de las ediciones y recordaros que en aquel entonces la Dictadura estaba cerrada a cal y canto para la gente del Este de Europa, ello da idea del reto tan inmenso que se llevó a cabo.

Siguiendo con el relato de este encuentro…

Me explica de las dificultades para conseguir que los jugadores de la extinta Unión Soviética participaran en este Torneo, en el 65 no hubo representación de estos países, pero en el 66 el gran Tal jugó y dejo prendados a los aficionados con su virtuosismo en el ajedrez de ataque, además consiguió la primera plaza por delante de nuestro Arturo Pomar. En el 67 la cosa se puso seria y al saber la Federación Soviética de la participación del referente de Occidente en este deporte (Bern Larsen), mandó a los mejores jugadores del momento y pudimos disfrutar de Botvinnik y Smyslov, el Danés consiguió el primer puesto seguido a medio punto de los anteriormente citados.

Más detalles sobre dificultades para contactar con los jugadores, si juntamos el control férreo del Régimen y las limitaciones en las comunicaciones, Jesús nos comenta que alguno de los participantes eran contratados un año para otro con un: “nos vemos el año que viene”

Un dato curioso y que al personal del hotel sorprendió, fue la regla no escrita de no beber alcohol durante las partidas y era común ver tés y cafés al lado del tablero (curiosamente nada de comida) pero después del análisis de las partidas más de uno abrazaba con deleite bebidas alcohólicas en la famosa discoteca del Jaime I, La Bitácora (sus vistas espectaculares en los altos del hotel, reunían a la jet set de la noche palmesana con los Grandes Maestros del Tablero).

Otro detalle que llegó a nuestros oídos fue que a la vuelta de España (hablamos de los jugadores Soviéticos) se hacía escala en Paris con visita obligada en el Moulin Rouge, esta información no hace sino corroborar que los jugadores Soviéticos no estaban por la labor de llegar a tierras propias con los bolsillos cargados de billetes imperialistas (por si las moscas).

Aunque es un dato que no figura en los libros que hablan de estos míticos torneos, los jugadores y personalidades tenían el placer de disfrutar de partidas simultáneas impartidas por los GMs, recordando nuestro contertulio las de Arturito Pomar, lástima que no haya llegado hasta nuestros días ningún documento gráfico. También hablamos de las horas interminables del post Morten y las tertulias de aficionados con los Maestros, resolución de problemas, análisis de finales (que bonito era cuando todo se tenia que hacer a pelo y no había monstruos cibernéticos que nos lo dan todo hecho)

Tuvimos el placer de poder ver uno de los tableros que se usó en una de las ediciones del torneo de Palma de Mallorca, Jesús me comentó que cree que guarda planillas de las partidas manuscritas por los Grandes Maestros, esperemos que las pueda encontrar y nosotros podamos ver este pequeño legado de la historia del ajedrez insular.

Continuamos hablando de muchas cosas y fue una tarde muy agradable que espero poder repetir, solo me resta dar las gracias a padre e hijo por querer compartir estos momentos tan especiales con todos nosotros e invitarles a venir a ver  alguna de las competiciones que se desarrollan en la actualidad por nuestra geografía que a buen seguro les harán rememorar viejos recuerdos.

Para finalizar os recomiendo visiteis la web Historia del Ajedrez Español, web muy bien documentada, donde podreis descargaros las partidas de todas las ediciones del Torneo de Palma de Mallorca y consultar detalles técnicos sobre los mismos.